ATLAUTLA, Méx. – Un clima de tensión prevalece en el Ayuntamiento de Atlautla luego de que el alcalde por el Partido Verde, Lucas Torres Rosales, suspendiera el pago de la primera quincena de enero a 350 trabajadores municipales, bajo el argumento de una supuesta falta de liquidez presupuestal.
Versiones encontradas y amenazas de despido
De acuerdo con testimonios de empleados, el edil y el tesorero, Francisco Rivera Martínez, informaron a los directores de área que el Gobierno del Estado de México no ha depositado las partidas correspondientes. Rivera Martínez advirtió que, de recibir recursos a fin de mes, estos se entregarán únicamente como un «apoyo» y no como el salario devengado.
La situación se agravó tras las declaraciones atribuidas a Luis Eduardo Espinoza Valencia, secretario técnico, quien presuntamente instruyó el despido inmediato de cualquier trabajador que manifieste su inconformidad ante la retención salarial.
Irregularidades en el presupuesto
El quinto regidor, Hugo Meneses, condenó la medida y calificó la acción como arbitraria, señalando que el Cabildo ya había aprobado el presupuesto anual destinado a la nómina.
- La cifra: El Ayuntamiento recibe mensualmente aproximadamente 5 millones de pesos para gasto corriente y salarios.
- Acción legal: Meneses anunció que presentará una denuncia formal ante el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) para solicitar una auditoría urgente.
Privilegios y conflicto de interés
Mientras la base trabajadora y el personal sindicalizado quedaron sin ingresos, trascendió que el alcalde, el secretario técnico y el tesorero sí percibieron sus salarios íntegros y puntuales.
Asimismo, los trabajadores denunciaron una posible contradicción financiera: mientras se les niega el sueldo argumentando «quiebra», la empresa constructora vinculada al tesorero continúa los trabajos de remodelación de la presidencia municipal sin interrupciones por falta de pago.
Convocatoria a movilizaciones
Tras intentar localizar al edil sin éxito en el palacio municipal, los empleados anunciaron que para el día de mañana realizarán una manifestación masiva y el cierre de las instalaciones de la presidencia. Exigen una audiencia directa con Torres Rosales y la liquidación inmediata de sus honorarios, advirtiendo que no permitirán que la falta de transparencia afecte el sustento de sus familias.