VALLE DE CHALCO, Edomex, 6 de febrero de 2026.- En medio del hermetismo oficial, trascendidos y versiones provenientes de fuentes no oficiales apuntan a que una madre y sus cuatro hijos, reportados como desaparecidos desde el pasado 19 de enero en este municipio, habrían sido localizados con vida y se encontrarían bajo resguardo en un albergue especializado.
Hasta el momento, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no ha emitido un pronunciamiento formal sobre el caso, debido a que, según fuentes consultadas, continúa integrando todos los elementos necesarios antes de hacerlo público.
De manera extraoficial, se sabe que la familia estaría protegida por instancias especializadas y que su ubicación se mantiene en estricta reserva, con el fin de salvaguardar su integridad física y emocional.
La desaparición fue reportada por el esposo de Verónica Aguilar Ramírez, de 31 años, luego de que perdiera contacto con ella y con sus hijos desde mediados de enero, lo que activó la intervención de autoridades municipales y estatales.
Debido a que el caso involucraba a menores de edad, habrían sido activados protocolos especiales de búsqueda, entre ellos el Protocolo Alba, así como la emisión de boletines oficiales en distintas plataformas.
Fuentes cercanas a la investigación señalan que el 19 de enero, Verónica Aguilar salió de su domicilio sin que se volviera a tener noticia de su paradero, junto con sus hijos Gerardo Said, Clara Noemí, Ángel Samuel y Fátima Abigail.
Durante las semanas siguientes, elementos de seguridad y personal especializado habrían realizado recorridos, entrevistas y labores de difusión en redes sociales para recabar información que permitiera ubicar a la familia.
El posible avance clave se habría registrado el pasado 4 de febrero, cuando una ciudadana reconoció a la familia a través de publicaciones digitales y dio aviso a las autoridades, lo que derivó en la verificación de una prueba de vida.
Sin embargo, esta información no ha sido confirmada oficialmente, debido a que la Fiscalía mantiene el expediente bajo reserva mientras concluyen las diligencias correspondientes.
De acuerdo con versiones internas, el silencio institucional responde a la necesidad de garantizar el debido proceso, evitar filtraciones y proteger a las víctimas, especialmente a los menores.
Analistas en temas de seguridad advierten que este tipo de casos evidencian la complejidad de las investigaciones relacionadas con violencia familiar y desapariciones, donde la discreción es clave para no entorpecer los procesos.
Se prevé que en los próximos días las autoridades estatales emitan un posicionamiento oficial, una vez que se cuente con toda la información validada jurídicamente.
Mientras tanto, el caso continúa generando expectativa entre familiares y vecinos, quienes esperan que pronto se confirme de manera formal el paradero y estado de salud de la familia.