POR: REDACCIÓN
ESTADO DE MÉXICO – La proliferación de asentamientos irregulares y el robo de tierras han encendido las alarmas en la zona oriente de la entidad. Vecinos de diversos municipios han alzado la voz para denunciar a una presunta célula de fraccionadores clandestinos que, mediante engaños, violencia y uso de documentos apócrifos, han despojado de sus predios a decenas de familias.
Los afectados, quienes solicitan el anonimato por temor a represalias directas tras haber recibido amenazas de muerte, señalan a dos sujetos como los principales operadores de este esquema ilícito en municipios como Tlalmanalco y Temamatla.
Los implicados.
De acuerdo con las denuncias ciudadanas, los presuntos responsables son:
Romualdo “N” Identificado como dueño de un restaurante en Temamatla, señalado como el encargado de «enganchar» a los propietarios.
Ernesto Antonio “N” poblador de Tlalmanalco y presunto abogado, acusado de dar apariencia de legalidad a los despojos mediante trámites falsos.
Modus Operandi: La trampa del fraccionamiento ilegal
El delito de fraccionamiento clandestino no solo afecta al dueño original, sino que crea una cadena de fraudes que perjudica a múltiples compradores. El método operado por estos sujetos consiste en:
La Compra Simulada: «Romualdo» contacta a dueños de parcelas o terrenos grandes. Promete la compra total, entrega un enganche mínimo para tomar posesión y suspende los pagos de manera definitiva.
Loteo Irregular: Sin ser los dueños legítimos y sin permisos municipales de uso de suelo, los sujetos comienzan a dividir el terreno en lotes pequeños para revenderlos a terceros de forma inmediata.
Falsificación Jurídica: El «licenciado» Ernesto Antonio «N» interviene elaborando contratos y documentación falsa para hacer creer a los nuevos compradores que el terreno es legal, cuando en realidad es fruto de un despojo.
Coacción y Violencia: Ante cualquier reclamo de los dueños originales o de compradores defraudados, el grupo recurre a agresiones físicas, amenazas de daño a familiares y extorsiones para silenciar las quejas.
Exigen intervención de la FGJEM
Las víctimas han hecho un llamado urgente a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) para que inicie las carpetas de investigación correspondientes por los delitos de despojo, fraude, extorsión y lesiones.
Expertos legales advierten que el fraccionamiento clandestino es un delito grave en el Código Penal del Estado de México, ya que atenta contra el ordenamiento territorial y la seguridad jurídica de la propiedad.