Tlalmanalco, Méx. 20 de abril del 2026. – Lo que debería ser un modelo de convivencia en el fraccionamiento Villas del Volcán” en el municipio de Tlalmanalco se ha transformado en un campo de batalla administrativo.
Entre acusaciones de «jinetear» recursos, contratos ilegales y la toma de instalaciones, la síndica municipal, Delfina Vázquez Dávila ha roto el silencio para exponer la red de irregularidades que mantiene en vilo a los propietarios de más de 700 viviendas.
La Triada del Conflicto
La problemática radica en la confusión de funciones entre tres figuras: la Mesa Directiva, la Administración que tomó posesión el primero de abril llamada Ronmur y una Asociación Civil Villas del Volcán A.C.
La síndica municipal destaca que la Asociación Civil ha intentado adjudicarse la facultad de recaudar el dinero de los vecinos para luego entregarlo a la administración que hoy es la de su elección, una práctica que carece de sustento legal.
»Los vecinos deben depositar directamente a la administración, no a una asociación que quiere controlar el flujo de efectivo», señaló.
Una Asamblea bajo la lupa
El conflicto escaló el pasado 1 de abril, cuando la empresa Ronmur respaldada por los integrantes de la asociación civil tomó posesión de las instalaciones, un día antes de que venciera el contrato de la administración saliente. Este acto es calificado como una irregularidad grave, pues la única figura legalmente facultada para firmar contratos de administración es la Mesa Directiva, y no la Asociación Civil.
El proceso de elección ha sido impugnado debido a que:
Falta de representatividad: Solo 66 personas votaron en la asamblea de un padrón de más de 729 propietarios.
Opacidad: La asociación civil habría roto las mesas de diálogo con la Sindicatura para imponer sus propios acuerdos.
Estatus de morosidad: Se señala que quienes pagan a la asociación civil y no a la administración oficial están incurriendo técnica y legalmente en morosidad.
Campaña de desprestigio y deterioro urbano
Vázquez Dávila denunció ser víctima de ataques personales y difamaciones a través de grupos de WhatsApp, donde se le acusa falsamente de malversación de fondos «mi único interés es proteger mi patrimonio y el de mis vecinos; mis hijos viven ahí. Villas del Volcán tiene 17 años y el deterioro en áreas comunes y la casa club es evidente por esta mala gestión», afirmó.
El llamado: Borrón y cuenta nueva
Ante el vacío legal y el «desorden sin pies ni cabeza», la propuesta de la Sindicatura es clara: anular los procesos actuales y convocar a elecciones generales.
Se busca que los 700 propietarios tengan voz y voto real para elegir:
Una nueva Mesa Directiva.
Una Asociación Civil legítima.
Una Administración profesional.
»No se trata de imponer a alguien de la sindicatura, sino de devolverle el poder a los dueños», concluyó la funcionaria, haciendo un llamado a la comunidad para no dejarse manipular por manifestaciones de grupos reducidos que no representan el sentir de la mayoría de los habitantes de Villas del Volcán.

