• El conocimiento que hoy acreditan será una herramienta para construir una Iztapalapa más sana, afirmó la alcaldesa Aleida Alavez
«Hoy reciben una constancia, pero sobre todo asumen el compromiso de seguir transformando sus comunidades», expresó la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez Ruiz, al encabezar la ceremonia de clausura de los Talleres de Gestión en Salud y Primeros Auxilios.
Durante el encuentro con más de mil 200 personas que concluyeron este proceso formativo, la alcaldesa reconoció y destacó que ellas y ellos conforman una red de apoyo para sus colonias, capaz de promover la prevención, la organización vecinal y la atención oportuna ante situaciones de emergencia.
Por ello, aseguró que «el conocimiento que hoy acreditan será una herramienta para cuidar, organizar y construir una Iztapalapa más sana, solidaria y participativa».
Recordó que hace un año la alcaldía puso en marcha la estrategia de Gestores de Salud con el propósito de fortalecer la participación ciudadana y construir comunidades más organizadas y comprometidas con su propio bienestar.
«Sabíamos que no bastaba con acercar servicios; era necesario formar personas capaces de convocar a sus vecinas y vecinos, identificar necesidades, organizar acciones comunitarias y convertirse en un vínculo entre la comunidad y las instituciones», afirmó.
En ese marco, informó que actualmente 25 Gestores de Salud impulsan esta estrategia en el territorio y han conformado grupos de gestión comunitaria integrados por más de mil 200 personas capacitadas en gestión en salud y primeros auxilios.
Destacó que como parte del modelo integral impulsado por la alcaldía, durante el último año se brindaron más de 36 mil atenciones en materia de salud, beneficiando a más de 272 mil personas mediante servicios y acciones comunitarias.
Aleida Alavez subrayó que las y los Gestores de Salud han promovido tequios comunitarios, jornadas de salud y diversas acciones de participación vecinal, además de fortalecer proyectos como los presupuestos participativos, los huertos urbanos y otras iniciativas que contribuyen al desarrollo de las colonias.
Además, aplaudió que su colaboración determinante de las y los gestores para controlar la de sarampión que se registró en la Ciudad de México.
Señaló que esta labor forma parte de la estrategia Entornos Saludables para el Bienestar, un modelo que articula servicios médicos, atención psicológica, nutrición, podología, medicina alternativa y bienestar animal para atender de manera integral las necesidades de la población.
«La salud también significa prevenir enfermedades, cuidar la salud mental, promover una alimentación saludable, fortalecer el bienestar animal y construir comunidades más informadas y participativas. Nuestros Gestores de Salud no sólo acercan servicios; ayudan a construir comunidad», enfatizó.
Alavez Ruiz añadió que esta visión coincide con la política nacional de bienestar de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, basada en la justicia social, la participación ciudadana y el ejercicio pleno de los derechos.
«Éste no es el final del camino; es el inicio de una gran responsabilidad y de una gran oportunidad para seguir transformando sus comunidades. Cuando una comunidad se organiza, participa y se involucra, el bienestar deja de ser una meta y comienza a convertirse en una realidad», conclu
Por su parte, el coordinador estatal del Servicio Nacional de Salud Pública en la Ciudad de México, Armando Lemus García, reconoció el compromiso de quienes decidieron prepararse para servir a sus comunidades y afirmó que la salud pública alcanza mejores resultados cuando la ciudadanía participa activamente.
En tanto, la directora de la Jurisdicción Sanitaria en Iztapalapa, Mirna Vara Aguirre, felicitó a las personas egresadas y las invitó a continuar capacitándose, al señalar que el aprendizaje en materia de salud es permanente. Subrayó que, aunque las y los Gestores de Salud no sustituyen al personal médico, desempeñan un papel fundamental al escuchar, acompañar y orientar a la población, fortaleciendo el vínculo entre las instituciones y las comunidades.
«Éste no es el final del camino; es el inicio de una gran responsabilidad y de una gran oportunidad para seguir transformando sus comunidades. Cuando una comunidad se organiza, participa y se involucra, el bienestar deja de ser una meta y comienza a convertirse en una realidad», concluyó.

