• En Iztapalapa entendemos que el arbolado urbano no es un lujo ni un elemento decorativo, subrayó la alcaldesa ante las y los organizadores del Foro Ciudad Árbol, en el panel “Hitos de los Gobiernos Locales Hacia la Resiliencia Urbana”, realizado en Puerto Vallarta, Jalisco
• Los territorios con mayores desafíos también pueden convertirse en ejemplos de resiliencia y transformación ambiental, enfatizó ante las autoridades de Arbor Day Foundation, Reforestamos México y la FAO
• Previó a la entrega del reconocimiento internacional, expuso algunas de las acciones históricas de recuperación ambiental que ha impulsado su gobierno:
• Intervención y mantenimiento de más de 55 mil árboles urbanos mediante más de 15 mil solicitudes de evaluación del arbolado, así como la plantación de más de 20 mil árboles y planta nativas en áreas naturales y espacios urbanos
Puerto Vallarta, Jalisco, 29 de mayo de 2026 En Iztapalapa entendemos que el arbolado urbano no es un lujo ni un elemento decorativo, es infraestructura viva; los árboles generan sombra, reducen las islas de calor, capturan contaminantes, infiltran agua al suelo, protegen la biodiversidad, mejoran la salud física y emocional de las personas y fortalecen el tejido social, realtó la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz.
En su ponencia en el Foro Ciudad Árbol, en el panel “Hitos de los Gobiernos Locales Hacia la Resiliencia Urbana”, realizado en Puerto Vallarta, Jalisco, señaló que desde el primer día de su administración la estrategia fue contundente: reverdecer Iztapalapa.
Y fue precisamente al ver a las y los vecinos apropiarse de sus espacios, cuidar sus árboles y participar activamente en la recuperación del entorno, que comprendimos que los árboles transforman verdaderamente una ciudad cuando la comunidad los hace suyos.
Eso, expuso ante los organizadores del foro Arbor Day Foundation, Reforestamos México y la FAO, es algo que Iztapalapa sabe hacer: construir una visión colectiva de futuro a través de la participación y el cuidado compartido de nuestros espacios verdes.
También aprendimos que sembrar árboles no basta. Hay que garantizar su supervivencia mediante mantenimiento, riego, poda adecuada, monitoreo y manejo técnico responsable, añadió.
Y aseguró que el reconocimiento como Tree Cities of the World (Ciudad Árbol del Mundo) representa mucho más que una distinción internacional.
“Representa la convicción de que transformar el espacio público de la alcaldía, significa reconciliarnos con la naturaleza y apostar por el cuidado de nuestras comunidades”, puntualizó en su mensaje.
Tras agradecer este espacio de diálogo y reconocer el esfuerzo de todas las ciudades y gobiernos locales que hoy trabajan para construir entornos más sostenibles, resilientes y humanos, Alavez Ruiz comentó que durante muchos años, hablar de Iztapalapa era hablar únicamente de los grandes retos urbanos: la escasez de agua, la contaminación, la falta histórica de áreas verdes, las altas temperaturas y la desigualdad ambiental.
Hoy, enfatizó la edil de Iztapalapa, desde el inicio de mi gobierno hemos decidido cambiar esa narrativa y demostrar que los territorios con mayores desafíos, también pueden convertirse en ejemplos de resiliencia y transformación ambiental.
Uno de nuestros principales aprendizajes, expuso ante los asistentes al foro, ha sido construir una política integral de arbolado urbano y recuperación ambiental basada en cinco principios:
Primero, tener una visión de largo plazo. Las ciudades verdes no se construyen en un año, se construyen con continuidad, planeación y compromiso institucional; Segundo, trabajar desde el territorio y con la comunidad. Escuelas, colectivos, especialistas, trabajadores de campo, vecinas y vecinos han sido fundamentales para que esta estrategia tenga resultados reales, acotó.
Un tercer punto, es fortalecer las capacidades técnicas; la gestión del arbolado requiere personal capacitado, dictaminación adecuada, manejo fitosanitario y seguimiento permanente; el cuarto, medir y transparentar resultados; lo que se documenta y se evalúa puede mejorarse y sostenerse en el tiempo, y el quinto, entender que cada árbol representa bienestar y justicia ambiental para las futuras generaciones.
En base a este esfuerzo colectivo, en Iztapalapa, señaló Alavez Ruiz, se ha logrado impulsar acciones históricas de recuperación ambiental, entre ellas: la intervención y mantenimiento de más de 55 mil árboles urbanos mediante más de 15 mil solicitudes de evaluación del arbolado, así como la plantación de más de 20 mil árboles y planta nativas en áreas naturales y espacios urbanos.
También se han emitido más de 4 mil 130 dictámenes técnicos de arbolado para garantizar un manejo responsable y profesional del patrimonio arbóreo de nuestra alcaldía; y como parte de nuestro programa «Huizachtépetl: Raíces para el futuro», realizamos 986 derribos de arbolado muerto exclusivamente vinculados a obras de conservación y restauración ambiental.
En mi gobierno, añadió, se ha entendido que cada intervención debe compensarse con vida y futuro, por lo que también hemos restituido 168 árboles en distintos puntos de la demarcación; recuperado más de 150 mil metros cuadrados de áreas verdes y espacios públicos.
Aunado a ello, abundó, se han realizado de 25 jornadas comunitarias de reforestación y educación ambiental; también se ha dado atención fitosanitaria y manejo integral del arbolado en 30 espacios públicos en las nurvr direcciones territoriales de la alcaldía, y se ha creado y fortalecido la Dirección de Áreas Verdes para implementar proyectos con jardines para polinizadores, huertos urbanos y espacios de convivencia comunitaria.
Todo esto ha sido posible gracias al trabajo coordinado entre gobierno, ciudadanía, academia y organizaciones sociales y reconoció que Tree Cities of the World nos recuerda que las ciudades del futuro no pueden construirse únicamente con concreto; “necesitan árboles, naturaleza y comunidades organizadas”.
Hizo ver que si no se tiene la cantidad de árboles que otras alcaldías en la Ciudad de México, en Iztapalapa se pone el cuidado en el centro de nuestras decisiones, “no solo plantamos árboles, sembramos también bienestar, tomando en cuenta el presente y futuro para las próximas generaciones”.

